Compras una casa,
pero hay un problema, es chica. No te preocupes! Te damos tips para que
te entren todas tus cosas y te quede un espacio amplio!
UNA APUESTA AL COLOR. La combinación de colores entre paredes y mobiliario cobra especial importancia en espacios reducidos. Entre ambos no debería haber un contraste exagerado: lo único que conseguiríamos con eso sería acentuar la presencia de los muebles y potenciar la escasez de espacio. En principio, los colores suaves y fríos son íntimos amigos de los lugares chicos, ya que tienen el poder de iluminar y aportar sensación de amplitud. En un ambiente chico, por lo general, no se emplean colores oscuros o cálidos: su efecto sería precisamente el contrario.
UNA APUESTA AL COLOR. La combinación de colores entre paredes y mobiliario cobra especial importancia en espacios reducidos. Entre ambos no debería haber un contraste exagerado: lo único que conseguiríamos con eso sería acentuar la presencia de los muebles y potenciar la escasez de espacio. En principio, los colores suaves y fríos son íntimos amigos de los lugares chicos, ya que tienen el poder de iluminar y aportar sensación de amplitud. En un ambiente chico, por lo general, no se emplean colores oscuros o cálidos: su efecto sería precisamente el contrario.
ARTEFACTOS. En el caso del dormitorio, para el
espacio donde se ubique la cama es imprescindible reservar un artefacto
que provea una iluminación suave, que invite al descanso y la
relajación. Y tanto en la habitación como en el living, si el lugar no
es muy grande, se puede prescindir de la luz general sustituyéndola por
varias ambientales. Para el caso de las luces puntuales, una opción
práctica es usar lámparas de pinza directamente sobre los estantes.
LUZ DE TRABAJO. Las lámparas ajustables han sido
desde siempre grandes favoritas, ya que pueden dirigirse exactamente a
donde uno quiera al tiempo que la movilidad de sus pantallas evita
incómodos deslumbramientos. La altura ideal suele ubicar la parte de
abajo de la lámpara justo a la altura de los ojos.
DE AFUERA HACIA ADENTRO. Siempre es importante hacer
un esfuerzo por integrar exterior e interior. En ese sentido, una
opción atractiva es pensar el balcón de un modo casi escenográfico. Por
ejemplo: iluminándolo por la noche para, de alguna manera, “proyectarlo”
hacia un interior que se mantiene tenue.
LUCES Y SOMBRAS. Dirigir los focos hacia paredes y
el techo baña los muros de luz, dando también una ilusión de mayor
amplitud. En cuanto a los cuadros, una iluminación bien pensada puede
hacer que incluso un departamento chico pase a la categoría de los
“grandes”. ¿Otro dato? Apueste a los espejos: siempre serán útiles para
dar la sensación de multiplicar el espacio y la luz.
DECORAR CON LUZ. La iluminación es fundamental para
generar una sensación de espacio. Los colores oscuros o estridentes
suelen producir entornos más opresivos, mientras que los colores claros
ayudan a fomentar la sensación de amplitud y liviandad. Por eso, en la
medida que sea posible, es importante aprovechar la luz natural y evitar
a toda costa obstaculizarla. Si utilizamos divisores para la
habitación, es preferible que sean traslúcidos o que no lleguen hasta el
techo.
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